domingo, 26 de enero de 2014

EL BESO DE LA INOCENCIA




Se preparaba la tarde para que al despertar estuviese juntó a Ella, entonces todo eran dudas e incluso la reticencia propia de una niña a la que en ese momento que interrumpía su juego, no le parecía bien que se le robará una parte de la mañana en la que podría disfrutar de sus padres, ya que no todos los fines de semana están los cuatro juntos para gastar el tiempo libre.  
Pero la novedad de un beso, del que ya no se acordaba del año anterior le hizo disipar sus dudas. 
Mañana podrás darle un beso a la Virgen.
-¿a la Virgen?
-si un beso en la mano a la Virgen.
-vale, entonces si quiero ir, pero el beso se lo doy en la cara.
-no en la cara no se puede. 
Y la frase fue contundente, demoledora, porque la inocencia tiene la fuerza de la verdad, la verdad unívoca, la verdad sin peros, la verdad objetiva, la única verdad pese a que la filosofía te enseñe en que no existe la única verdad, sino que cada uno tiene su verdad, hay veces que la inocencia de un niño hace tambalear el pensamiento filosófico dado por axioma.
-pues yo le voy a dar un beso en la cara, porque los besos en la cara se le dan a quién se quiere mucho.
Y entonces, inmóvil, perplejo la respuesta de un padre no pudo ser rotunda. 
-de acuerdo mañana preguntaremos a ver si puedes darle un beso a la Virgen.
-pero, en la cara.

3 comentarios :

  1. Es en esos momentos de ingenuidad y dulzura cuando te das cuenta que todo ha merecido la pena....

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  2. Nada mas puro y rezumante de verdad que la inocencia de un niño... Bendita inocencia.
    Como siempre grande Manuel, me uno a la aclamación de Jesús Torres

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