sábado, 7 de junio de 2008

Era Fácil de Esperar. A Nadie Nos Sorprende

Una persona que es capaz, casi con el consentimiento general de todos los hermanos mayores, de convertir una institución para apoyar y asesorar a las Hermandades como es la Asociación de Cofradías en un órgano sancionador sin ninguna otra pretensión que recaudar dinero, y que a partir de ahora podemos denominarla Asociación Recaudadora de Cofradías que parece que le es más propio, es capaz de todo hasta expulsar a un hermano de su Cofradía sin motivos de ningún tipo.

Es curioso, pero esta persona demuestra que no tiene dignidad ninguna cuando, en vez de defender a sus asociados, los obvia y traga todo lo que le impone la Jerarquía de la Iglesia sin razonamiento de ningún tipo.

No es de extrañar que esta misma persona que además es hermano mayor de otra Hermandad, abandonando a veces, por su acaparamiento, sus obligaciones para con ella, en ejercicio del poder de forma absolutamente dictatorial, se permite cesar a miembros de Junta de Gobierno, a subcapataces…etc.

Lo peor de esto es que lo hace apoyado en la estulticia y falta de criterio y personalidad de una corte de aduladores.

En esta corte de aduladores se incluyen los capataces que son capaces de aguantar hasta la mayor de las indignidades con tal de tocar un martillo. Por lo visto, es la máxima aspiración en su vida.

De esta forma este “personaje” tiene a todos sus aduladores bajo un chantaje emocional.

Hay mucha gente que no aprueba esta forma de actuar. Pero a muchos no nos extraña, era de esperar.

Artículo de Juan Carlos Naranjo

1 comentario :

  1. usted si que sabe, maestro de capataces. Un fuerte abrazo y que tu hijo no abandone esa lucha contra estos personajes que ya huelen mal en nuestra semana mayor, y de verdad lamentable que el " jefe de las cofradias" ande bajo seudonimos y abrazafarolas para hacer de su capa un sayo.

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