domingo, 12 de octubre de 2008

A MAGDALENO, UN BUEN CAPATAZ Y UN BUEN AMIGO (Por Juan Carlos Naranjo)

Ha sido especialmente grato haber encontrado en tu blog “Ciudad del Arte” (http://www.costalerosdelarte.blogspot.com/) los elogios y alabanzas que dedicas a mi humilde persona. Es ilusionante que, lejos de envidias y recelos de los que yo llamo “galácticos del martillo” y los cobardes que se agazapan y se enmascaran en la cobardía de un “nick” dentro de los foros de internet, haya personas como tu con criterio propio y personalidad dentro del mundo de las Cofradías de nuestra ciudad.

Tú sabes que lo que se ha ido construyendo en la Semana Santa de esta ciudad, a lo largo de treinta y ocho años ha sido obra de unos cuantos “locos” que hemos recibido el apoyo y el estímulo de gente como tu, dispuesta a colaborar y a construir parte de la historia cofrade de nuestra querida Ciudad Real. Lo reflejas de la mejor de las maneras en tus entradas tituladas “Los Maestros”. Ese es el mejor homenaje que podemos recibir quien metimos nuestro hombro para conseguir la dignidad de una tradición tan nuestra. Nos sobran “diplomas” oficiales de otros tipos.

Fuiste de los primeros que soportaste con tu costal el peso de esa preciosidad que salió de las manos de Luis Marco Pérez y que tuvisteis el acierto de denominar, tu entre otros, Cristo del Amor. Cuando Marcelino Abenza Corral diseñó las parihuelas e hizo posible lo que parecía una quimera y se formó una entusiasta cuadrilla mandada por Antonio Señas, mucha gente creía que esa empresa era poco más que de locos. Pues no, el Santo Descendimiento del Santísimo Cristo del Amor, salió y se paseó con toda majestad y elegancia por toda la ciudad. No sólo aquel año, sino muchos más llevando tú el martillo y dotando, si cabía, de más elegancia a la forma de andar de tan impresionante Misterio.

Por una serie de circunstancias, entre otras la mezquindad de parte de nuestros dirigentes cofrades, hemos tenido que padecer el lánguido tránsito de tan singular Paso a ruedas, sin que por parte de ciertos “galácticos” se atisbase la posibilidad o el resquicio de cualquier tipo de ayuda.

La Hermandad me ha pedido si puedo volver a hacer una cuadrilla y sacarla a costal tal y como habéis hecho tan dignamente durante muchos años. Yo sugerí la posibilidad de que lo pudiésemos hacer conjuntamente tú y yo como capataces. Nada me habría hecho más ilusión, pero se me niega esa posibilidad.

No obstante, la empresa es algo complicada pero creo que con la ayuda del Santísimo Cristo del Amor podremos conseguir una cuadrilla de valientes costaleros para pasearlo como se debe el próximo Viernes Santo por nuestras calles. Yo todavía no he dado mi palabra definitiva pues lo estoy intentando y me comprometí en dar un “sí” o un “no” el Uno de Enero de 2009.

Sabes que si lo logramos estaréis tú y tu familia siempre presentes en mi mente pues sé, con toda seguridad, que la devoción por ese Cristo no os la van a quitar ni el “Gran Jefe” de las Cofradías ni su corte de zafios felones. Pero, en fin, es lo que tenemos y permiten la mayoría de los Hermanos Mayores. Un abrazo muy fuerte y que sigas reconociendo, con la nobleza y lealtad que lo haces, quienes somos, tú incluido, los verdaderos acreedores de un homenaje que consistiría únicamente en una cosa: el reconocimiento. Nada más.

A partir de ahora me tendrás a tu disposición en el Blog “Chicotás y Trincherillas” en el que quedará publicada esta carta. Un abrazo.

Artículo de Juan Carlos Naranjo

1 comentario :

  1. No puedo,amigo Juan Carlos, nada mas que coger aire, aguantar las lagrimas y contestarte a esta entrada tan magnifica, como inmerecida hacia mi persona. Tú sabes que para mi las personas como tú, sois las que habéis construido la verdadera Semana Santa de nuestra Ciudad, otros han construido su cortijo y ahora solo dejan entrar en él a sus criados, que lejos de estar en los puestos que están por trabajo y buen hacer están por reirle con pleitesia todas las acciones del "gran jefe".
    Un fuerte abrazo y sabes donde estoy para cualquier cosa que necesites, MAESTRO.

    ResponderEliminar