viernes, 18 de julio de 2008

La Reina del Monte Carmelo por las calles de Ciudad Real

Desde aquí quiero agradecer a todas las personas que han hecho posible que otra vez podamos disfrutar de la Santísima Virgen del Carmen por las calles de Ciudad Real. Sobre todo a toda esa "Gente Buena de Verdad" que debajo de las trabajaderas han dado todo para mayor gloria de nuestra Santísima Madre ( como he leído por hay en algún foro "probablemente la mejor selección de costaleros de Ciudad Real). A la Junta de Gobierno de Las Penas, organizadora de la procesión, por volver a confiar en mi padre y en mi para la honorífica labor de mandar un paso. Y como no a las Madres Carmelitas Descalzas, por ser ejemplo para todos los que somos Católicos, por tener siempre esas predisposición para lo que de ellas hemos necesitado y por colaborar así con las cofradías de Ciudad Real dando ejemplo de humildad, transigencia, de amor a Dios y a su Santísima Madre (que tomen ejemplo de estas "Santas Mujeres" esos que en vez de ayudar ponen obstáculos y barreras a la religiosidad popular, con todo lo que engloba).

Y como dijo el Sacerdote desde el ambón al terminar la Procesión después del rezo de la Salve Regina :

¡ Viva la Virgen del Carmen!
¡ Viva la Madre de Dios!
¡ Viva la España Católica!
¡ Viva Cristo Rey!

















Fotos de Sonia Sanchez-Molero.
Galeria Completa http://www.ciudadrealcofrade.es/index.php?opt=1&Id=423

Los Preambulos del Carmen










jueves, 17 de julio de 2008

"Dí que no me sientes" (por Rocío Varela)

De las fotos de la anterior entrada me he guardado una (para mí la mejor) para publicar con este pedazo de artículo de mi amiga Rocío Varela, que se convertirá en una colaboradora mensual de nuestro blog. El artículo que hoy hacemos público ya ha sido colgado en Arte Sacro, pero los próximos que nos escriba serán exclusivos para "La Gente Buena" y "Alamares de Pasión" (mi blog personal).

Su pluma es toda dulzura, candor y pasión. Estamos seguros de que quedarán encantados con sus artículos.

GRAN PODER

"No recuerdo si en algunos de mis sueños he divisado en el horizonte nazarenos negros como la noche, encerrados en un camino alfombrado de cera color tiniebla como la que envuelve al Señor de Sevilla poco antes de despedirse de todos los que abandonan sus deseos para donárselos en forma de llanto ante San Lorenzo y su plaza, y sus detalles, y su aroma… Nada me imaginaba entre escalofríos y brisas de madrugada hasta que llegó el Señor, con sus más elegantes galas, a la altura de mis pestañas. Su corona se enredaba en mis sentidos y hacía de mis manos la ternura para llegar hasta su boca y estremecerme en su zancada con el mensaje de que le acompañase entre sus claveles de sufrimiento como la angustia que se evapora de cada pared en la que se refleja tu silueta de Hombre. Nada sospechaba del silencio de las personas cuando no había oscuridad plena…sólo se intuía el respirar en el suelo de los que le hacen caminar largo y lento en la única noche en la que sale de Su Casa, a la cual, regresa cuando el sol despierta y despliegan sus alas sus vecinos en cada árbol de la plaza. Nada es comparable con Tu presencia. Nada es inimaginable. Nada se hace cuando cruzas tu ciudad, sólo embelesarte, enjugarte y creerte, porque nada se crea si Tú no estás delante…

Yo tengo algo que confesarte que mucha gente hace cuando te entrega su corazón… mis deseos. Pero tengo algo que decirte que nadie ha escrito nunca; "Señor Del Gran Poder sereno y elegante, nada se crea si Tú no estás delante…" Y tengo que susurrarte algo que jamás has escuchado y que, con mucho amor te dejaré entre las manos; mis pestañas, para que alimentes mis deseos con Tus palabras.

En cada escalón de las calles por las que caminas y se encoge el corazón de tu barrio, encuentro un granito de esa piel que todos los que Te amamos recordamos en nuestros labios para protegernos del mundo y pisar el infinito de la gloria mientras elevas en el aire el talón de los deseos. Sigo sin imaginar una ciudad como Sevilla sin Tu presencia, sin Tu olor mezclado con el de los claveles rojos, sin Tu silueta en las retinas de aquellos que peregrinan hasta Tus sentidos… Da lo mismo que duermas en San Lorenzo que en Santa Rosalía, lo divino y hermoso es Verte amanecer en Sevilla cada día."


Rocío Varela.

Dios y Su Madre en Santa Rosalía

Fotografías: Ernesto Naranjo.

Rincones de Mi Sevilla (y IV)

Fotografías: Ernesto Naranjo.

Pasión de Un Pueblo

A mi buen amigo y buen cofrade Pascual.

Fotografías: Ernesto Naranjo.

Cinco Años Después

Fotografías: Ernesto Naranjo.

El Jorobaito

El Nazareno de La O con el peso del Carey de su cruz camina encorvado y con despaciosidad, porque quiere mirar a su Madre y despedirse de ella. No quiere salir de Triana sin verla, por eso al cruzar el puente, cuando va andando bajel de dorado casco sobre cabezas de pueblo, parece que va preguntando: "¿Habéis visto a mi Madre de la Esperanza?".

A quién me enseñó la grandeza de tu mirada, a quién me enseñó como mirarte.

Fotografías: Ernesto Naranjo.

Rincones de Mi Sevilla (III)

Fotografías: Ernesto Naranjo.

Cireneo del Carey

¿Cómo este angelito de pequeñas proporciones y mirada afligida puede ayudarte a soportar el peso del Carey de tu Cruz?

Fotografía: Ernesto Naranjo.

La Madre de La O


Fotografías: Ernesto Naranjo.